
Ruark
Nuestros orígenes se remontan a los inicios de la alta fidelidad. Mucho ha cambiado desde entonces, pero los principios que definen un buen sistema de música siguen siendo los mismos, y por eso nos mantenemos fieles a ellos. Nuestro fundador, Alan O'Rourke, creció tocando la guitarra y rodeado de equipos de alta fidelidad gracias al trabajo de su padre en la industria. Por lo tanto, no es de extrañar que posteriormente fundara su propia empresa de audio. Nuestro primer producto, allá por principios de los años 80, fue el Sabre: un pequeño y encantador altavoz de dos vías, del tipo que se coloca sobre una estantería, que ganó premios y nos dio a conocer en el mercado. En aquella época, todas las cajas de altavoces eran de madera, y muchas aún lo son. El padre de Alan, Brian, era ebanista de profesión y trabajó con algunos de los pioneros más importantes del audio de alta fidelidad británico. Comprendía a la perfección la importancia de los materiales y la construcción para la calidad del sonido de un sistema de música. De tal palo, tal astilla. Y son estos principios los que seguimos aplicando hoy en día al actualizar o diseñar nuestros productos.
