Hace un par de meses empecé a escribir a marcas para preparar el viaje del Club a Viena. No esperaba mucho. Pensaba que sería el típico envío educado de presentación, alguna respuesta cortés, y a partir de ahí buscarte la vida en la feria como uno más de los que pasan por delante de los stands.
Pero pasó otra cosa.
Le escribí a Paul McGowan, CEO de PS Audio. Para los que seguís su canal de YouTube ya sabéis quién es: la persona que durante años ha estado contestando vídeos de aficionados de medio mundo casi como un servicio público. Pensaba que como mucho me contestaría con cortesía distante. Lo que respondió fue: "Yes, I will be there with the new PMG amplifiers. Love to say hello." Lo leí dos veces.
A partir de ahí empezó a moverse algo.
Carles Moya de AT-CONSUMER , el distribuidor español de PMC y PS Audio, empezó a abrir puertas como si fuera lo más natural del mundo. En cuestión de horas me presentó a Mike Picanza, responsable de Peak Consult y EPOS. Peak Consult, un fabricante danés que casi no se ve por aquí. EPOS, la marca británica clásica de los ochenta, que renació en 2020 bajo Karl-Heinz Fink. Y también a Fyne Audio que nos organiza una sesión para todo el grupo. Marcas que muchos no llegamos a tener delante en toda la vida.
Y la cuenta sigue abierta.
Por otro lado Lyric Audio que contacto conmigo contestando a uno de mis videos nos sienta con cinco marcas en una sola mañana: Harbeth, Eizz, Cayin, Silent Angel y Gustard.
AVI-SPL, distribuidor español multimarca con el que llevo unas semanas tejiendo conversación, nos consigue una sesión con AVEMEA, que tiene en cartera a Acoustic Energy y a Primare.
Aquí me podríais decir, Josep, todo esto está muy bien, pero los que no vamos, ¿qué pintamos en este viaje? La respuesta corta es que vosotros sois el motivo por el que se mueven las marcas. Cuando contacto con ellas no les hablo de mí: les hablo de una comunidad de doscientas personas del Club de Audiofilos que escuchan, debaten y se forman. Sin esos doscientos detrás, ninguna de estas puertas estaría abierta. Los doce que viajamos somos una avanzadilla, no un punto final.
Y hay algo más que me hace ilusión, y que tiene que ver con cómo está el sector. Hay miles de productos en este mundo de la alta fidelidad que la mayoría de aficionados no sabemos ni que existen. No llegan a las tiendas, no porque no merezcan llegar, sino porque las tiendas no pueden tenerlo todo. Y nosotros no podemos pedir lo que no conocemos. Esta feria, y todas las conversaciones que se están tejiendo ahora, son exactamente eso: la oportunidad de saltar esa pared y poner delante de vosotros lo que normalmente queda fuera del circuito.
Si conocéis alguna marca o distribuidor que pensáis que merecería estar en este viaje, decídmelo antes del 25 de mayo. Todavía hay margen para sumar gente.