Ya tengo en la mano las placas del crossover del Opus I
Después de meses moviendo el filtro en pantalla, esta semana han llegado las placas definitivas. Fibra de vidrio de 1,6 mm con cobre de 2 oz, el doble del estándar, para que las pistas y los pads aguanten sin sufrir las patas gruesas de las bobinas y los condensadores.
El contorno recortado no es un capricho estético. La placa tiene que entrar por el agujero del woofer, que en el Opus I es la única puerta al interior de la caja, así que lleva dibujado el mismo perfil que el recinto.
Antes de soldar nada he impreso el trazado a tamaño real y voy poniendo los componentes encima, uno por uno, para comprobar que cada huella cae donde toca. Parece una manía, pero si una bobina no entra de canto hay que rehacer la placa entera.
Mientras tanto, el prototipo en HDF se está mecanizando con CNC de alta precisión en Nord Taller, en Vilafranca del Penedès.
Y como me preguntáis a menudo por dónde va esto, he añadido a la ficha del Opus I un estado del proyecto que se despliega fase por fase: lo que está cerrado, lo que está en marcha y lo que queda. Sin maquillar. Ahí veréis que sigo buscando dos cosas: una empresa que valide las mediciones acústicas y una sala en Barcelona para la primera audición pública. Si conocéis a alguien, os leo aquí abajo.



