Tengo debilidad por las piezas musicales, da igual si vienen de la clásica, del jazz, del rock o de la electrónica, que ponen en entredicho las normativas intrínsecas de sus propios géneros. Esas obras que no se conforman con habitar una etiqueta, sino que empujan las costuras hasta romperlas y te llevan directamente a la frontera. Aquí Steve Reich lo consigue.

Uneix-te a la conversa

Es publicarà en crear el teu compte gratuït; no perdràs el text. Ja tens compte?

Menú
Idioma

Inicia sessió per a més funcions