Cuenta la leyenda que Frank Zappa dijo que este era de sus temas favoritos, y no le faltaba razón. Sea o no cierto, estamos ante un grandísimo estándar del hard bop, que forma parte también de un álbum esencial del género.
Aunque Oliver Nelson compuso originalmente el tema para el álbum Trane Whistle, de Eddie Lockjaw Davis, la pieza alcanzó el reconocimiento absoluto con la grabación que el propio Nelson hizo para su obra maestra: The Blues and The Abstract Truth (1961), un álbum mágico que desde aquí te recomiendo escuchar en su totalidad.
La formación no tiene desperdicio: El propio Nelson al saxo tenor, Bill Evans al piano, Eric Dolphy, a la flauta y saxofón alto, y Paul Chambers al contrabajo.
La pieza comienza con un doble toque de bajo al que sigue un unísono inconfundible de los metales y que nos lanza directos al vaporoso y relajado tema que años más tarde le pondría letra el cantante Mark Murphy. Acabada la exposición tenemos una sucesión de tres solos memorables comenzando con el de Hubbard: espléndido, profundamente lírico. Luego llega el fantástico e imaginativo solo de flauta de Dolphy: la música transformada en un pájaro escapando de una jaula. A este enlaza el del propio Nelson, otra maravilla que personalmente, considero uno de los más bellos solos de jazz en este instrumento. Finaliza la ronda el piano mínimo de Evans antes de regresar al unísono de los metales y reexposición del tema.
Album editado por Impulse en 1961, con una infinidad de versiones. Destacar la versión audiófila editada en vinilo en 2021 por Verve Acoustic Sounds Series.
Espero que lo disfrutéis.